Por qué mi Casino recuerda al de los 50, 60, 70 y 80
No es nostalgia: es estructura Por qué mi Casino recuerda al de los 50, 60, 70 y 80 Hay quienes creen que lo que hago recuerda al Casino de antes por una cuestión de estilo, de estética o incluso de nostalgia. Se equivocan. No es nostalgia. Es estructura. Mi Casino recuerda al de las décadas del 50, 60, 70 y 80 por una razón simple y contundente: porque sigue siendo Casino . Porque conserva aquello que define al fenómeno en su esencia, aquello que no se ve a simple vista pero que lo sostiene todo: su arquitectura interna. Durante esas décadas, el Casino no estaba aún afectado por mutaciones estructurales profundas. Era un fenómeno empírico, sí, pero su coherencia interna seguía intacta. No estaba teorizado, no estaba modelado, pero funcionaba. Había una lógica. Había un orden. Había una estructura. Hoy, en cambio, abundan versiones que, aunque conserven el nombre, han perdido ese esqueleto. Se les sigue llamando Casino por inercia, por costumbre o por conveniencia comercial, pero...