HACIA UNA TEORÍA DE LA VERDAD PARA LOS BAILES SOCIALES BIEN FORMADOS
HACIA UNA TEORÍA DE LA VERDAD PARA LOS BAILES SOCIALES BIEN FORMADOS
Introducción
Una de las preguntas fundamentales de cualquier disciplina que aspire a ser científica es la siguiente:
¿Cómo distinguimos una afirmación verdadera de una afirmación falsa?
La pregunta parece simple, pero en realidad determina toda la estructura de una teoría.
Por ejemplo:
¿Cómo sabemos que una figura de Casino está correctamente ejecutada?
¿Cómo sabemos que una explicación metodológica es válida?
¿Cómo sabemos que una teoría coreográfica describe realmente el fenómeno que pretende explicar?
¿Cómo distinguimos una opinión personal de un conocimiento verificable?
Estas preguntas pertenecen al campo de la epistemología, es decir, al estudio de cómo se produce, valida y justifica el conocimiento.
El problema de la verdad en los Bailes Sociales
Durante décadas, gran parte del conocimiento sobre los bailes sociales cubanos ha circulado mediante:
tradición oral;
imitación;
autoridad personal;
prestigio social;
repetición colectiva.
Sin embargo, ninguno de estos criterios garantiza por sí mismo la verdad.
Una idea puede ser popular y ser falsa.
Una idea puede ser antigua y ser falsa.
Una idea puede ser defendida por un maestro famoso y ser falsa.
La historia de la ciencia está llena de ejemplos donde la mayoría estaba equivocada.
Por tanto, la cuestión fundamental es:
¿Qué criterio debemos utilizar para determinar la validez de una afirmación sobre el baile?
La teoría de la correspondencia aplicada al MCC
La primera respuesta procede de Aristóteles.
Una afirmación es verdadera cuando corresponde con la realidad.
Aplicado al baile:
Si afirmamos que una figura posee una determinada estructura, debemos poder observar esa estructura en la realidad.
No basta con creerlo.
No basta con repetirlo.
Debe existir realmente.
La observación se convierte entonces en el primer criterio de verdad.
Por ejemplo:
Si afirmamos que una figura contiene un intercambio de posiciones, dicho intercambio debe poder identificarse objetivamente.
Si no puede observarse, la afirmación carece de fundamento.
La teoría de la coherencia aplicada al MCC
Pero observar no es suficiente.
Los datos observados deben organizarse racionalmente.
Aquí aparece la teoría de la coherencia.
Una explicación debe ser compatible con el resto de las explicaciones.
Una teoría que se contradice a sí misma no puede considerarse verdadera.
Por ejemplo:
Si una definición de conducción contradice una definición de navegación, existe un problema lógico.
Si una teoría afirma simultáneamente dos cosas incompatibles, la teoría es incoherente.
La coherencia actúa como filtro racional del conocimiento.
El pragmatismo aplicado al MCC
William James introduce una idea complementaria.
La verdad debe demostrar su utilidad práctica.
En el MCC esto resulta especialmente importante.
Una teoría que no puede aplicarse carece de valor operativo.
Por ejemplo:
Si una nomenclatura permite describir figuras con precisión y reproducirlas entre profesores de distintos países, entonces demuestra su utilidad.
Si un sistema de navegación permite aumentar la capacidad de improvisación, demuestra su utilidad.
La práctica se convierte así en una forma de verificación.
El consenso como criterio secundario
El consenso suele confundirse con la verdad.
Sin embargo, son cosas distintas.
Miles de personas pueden estar equivocadas.
La historia humana demuestra esto continuamente.
Por tanto:
El consenso no crea la verdad.
A lo sumo puede servir como indicador provisional.
Desde una perspectiva MCC:
Una afirmación no es correcta porque muchos la repitan.
Es correcta porque puede demostrarse.
Si posteriormente la comunidad la acepta, mejor.
Pero la aceptación social es consecuencia de la demostración, no su causa.
El perspectivismo
Nietzsche introduce otra observación importante.
Todo observador posee una perspectiva.
Esto también ocurre en el baile.
El músico observa una cosa.
El bailarín observa otra.
El profesor observa otra.
El árbitro observa otra.
Cada uno percibe una parte del fenómeno.
Por ello:
Ninguna observación individual debe considerarse absoluta.
La verdad exige integrar múltiples perspectivas.
La fenomenología
Husserl propone estudiar la experiencia tal como aparece.
Aplicado al baile:
No basta con analizar movimientos externos.
También debemos comprender:
la percepción del movimiento;
la sensación de equilibrio;
la experiencia de la conducción;
la sensación del ritmo;
la experiencia subjetiva del aprendizaje.
La fenomenología permite estudiar el baile desde dentro.
La síntesis epistemológica del MCC
Ninguna teoría de la verdad resulta suficiente por sí sola.
Por ello, el MCC propone un criterio compuesto de validación.
Una afirmación coreográfica será considerada válida cuando satisfaga simultáneamente cinco condiciones:
1. Correspondencia
Debe describir un fenómeno observable.
2. Coherencia
Debe ser compatible con el resto del sistema teórico.
3. Pragmatismo
Debe producir resultados prácticos verificables.
4. Perspectivismo controlado
Debe resistir el análisis desde múltiples observadores.
5. Fenomenología
Debe corresponder con la experiencia real de quienes ejecutan el fenómeno.
Principio Epistemológico Fundamental del MCC
Ninguna afirmación sobre los Bailes Sociales Bien Formados será considerada conocimiento válido únicamente por tradición, autoridad, popularidad o consenso. Su validez dependerá de su correspondencia con el fenómeno observable, su coherencia lógica, su eficacia práctica, su resistencia al análisis desde múltiples perspectivas y su concordancia con la experiencia real del ejecutante.
Consecuencia doctrinal
Desde esta perspectiva, el MCC no se presenta simplemente como una metodología de enseñanza.
Se presenta como una propuesta epistemológica.
Es decir:
un sistema destinado a transformar opiniones sobre el baile en conocimiento verificable.
La finalidad no es reemplazar una autoridad por otra.
La finalidad es sustituir la creencia por la demostración.
Bajo este principio, la pregunta deja de ser:
«¿Quién lo dice?»
para convertirse en:
«¿Puede demostrarse?»
Fórmula doctrinal de cierre
La tradición merece respeto, pero no obediencia ciega.
La autoridad merece consideración, pero no sumisión intelectual.
La popularidad merece atención, pero no constituye prueba.
La verdad no depende de cuántas personas crean una idea, sino de la capacidad de demostrarla.
El propósito epistemológico del Método del Cuadro del Casino consiste en convertir el conocimiento coreográfico en conocimiento verificable, reproducible y transmisible.
Porque la técnica libera.
Y la verdad también.

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